“Cualquiera puede ponerse furioso... eso es fácil. Pero, ponerse furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta... eso no es fácil”
Aristóteles.
La inteligencia emocional es la capacidad de responder de manera proporcional a cada una de las situaciones que nos enfrentamos diariamente teniendo claros nuestros objetivos.
Se subdivide en 7 funciones básicas:
- Reconocimiento y cuantificación de las propias emociones.
- Identificación de la manifestación corporal.
- Aceptación de las emociones.
- Manejo de las propias emociones.
- Utilización del potencial existente (la perseverancia, la confianza en uno mismo y la capacidad para sobreponerse a las derrotas).
- Reconocer las emociones en los demás.
- Relaciones satisfactorias.